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29-06-2018

Cómo ser el tío con más estilo de la playa

 

Verano, vacaciones, tiempo de relajación y asueto, de vestir de manera más despreocupada, aunque, ojo ¡no como un gañán! Irse unos días a la playa no implica faltarte al respeto de manera deliberada, ¿por qué si en la ciudad te preocupas por tu imagen no vas a hacer lo mismo cuando te vas de vacaciones?

Estamos de acuerdo en que los días de retiro están para no pensar y desconectar, pero poner un poco de atención en lo que te vas a poner no tiene por qué ser un quebradero de cabeza. Tira esas camisetas de propaganda, los bañadores descoloridos o las chanclas a punto de autodestruirse. Aquí van unos trucos para ser el tío con más estilo.

 

El bañador

Empecemos por lo más importante. Si te vas a bañar, mejor que lo hagas con un traje de baño que con ropa interior. Por supuesto, descarta los calzoncillos debajo el bañador. Según las tendencias de esta temporada, tienes dos opciones.

Si buscas algo clásico y atemporal, los cortados a mitad de muslo son los tuyos. Los más extendidos son los de goma a la cintura, pero de un tiempo a esta parte también han proliferado los de corte retro con ceñidores laterales y botón, como si fueran pantalones cortos (los mejores para pasar de la playa al chiringuito de la manera más elegante).

Si prefieres algo de más de tendencia, prueba los de estilo surfer, los que caen hasta la rodilla.

 

A los pies

Vas a la playa, hará calor y la arena quemará, así es que olvídate de mocasines, de alpargatas de suela de esparto (que funcionarán de contenedor de arena) y, a poder ser, evita las zapatillas (a no ser que el baño te pille de imprevisto o después de la playa tengas una actividad para la cual las necesites). Las chanclas (de banda o de dedo), las sandalias de tiras de lona o las cangrejeras serán la mejor opción para hacer el recorrido: casa / hotel – tumbona – chiringuito – tumbona – orilla – tumbona.

No vayas a pecho descubierto

¡Quítate esa camiseta de propaganda, por favor! Pero, ¿qué te impulsa a faltarte al respeto a ti mismo? Vale que en cuanto llegues a la tumbona te la vas a quitar, pero hay un recorrido previo hasta allí. ¿Por qué no pruebas una camisa? No, no nos referimos a las que llevas a diario con el traje o en la oficina, sino a una hawaiana o de estampado vegetal. Ligera, amplia y fluida.

Si no te convence, puedes probar con las de lino de cuello mao. Si aun así no son lo tuyo, también existe la opción de la camiseta, sí. Las básicas lisas son las mejores para combinar con cualquier traje de baño. Además, son asequibles y no tienes que tener miedo a que se estropeen, porque son fáciles de reponer. No destruyas esa camiseta que tanto te gusta a la orilla del mar, mejor resérvala para el paseo marítimo.

 

Que no se te olvide

Es normal que con las prisas y la emoción de tirarte al sol se te olviden ciertas cosas. Aquí va un pequeño recordatorio:

– La crema. Esto siempre se olvida, y luego vienen las quemaduras al rojo guiri.

– La toalla. Sí, bueno, la necesitas relativamente. Este tema ya os lo explicamos aquí.

– Las gafas de sol. Luego vendrán los lloros (literales) por no poder abrir los ojos por el sol que hace. Para la costa, elige unas con lentes oscura, polarizadas y que cubran bien los ojos para protegerte bien. A partir de ahí, elige las que más te gusten.

 

Dónde llevo todo

Eres un hombre práctico que prescinde de lo accesorio para quedarse con lo esencial, pero tampoco es plan de llevarlo todo en la mano. Si eres hombre de pocos artilugios, puedes optar por una riñonera. Si por el contrario necesitas más espacio, una mochila a modo de petate o un tote bag será lo más cómodo. Eso sí, mejor si es de tela, porque al terminar el verano es más sencillo de limpiar y lavar en la lavadora.

 

Via: www.revistagq.com

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